Se ha abierto ya la convocatoria 2011 del programa PIPE. Este año se reduce el porcentaje de ayuda: del 80% de los gastos elegibles al 70%.
Este programa ayuda a las PYMES a entrar en los mercados internacionales, subvencionando una serie de gastos (viajes de prospección, estudios de mercado, etc.). PIPE prevé tres etapas sucesivas para las empresas participantes. En una primera (de unas 2/4 semanas de duración), un “tutor” realiza un diagnóstico previo de la empresa, que se centra en el análisis del potencial exportador. A continuación, en la fase dos, se diseña un plan de internacionalización; en esta fase, la empresa ya puede realizar gastos que luego son subvencionables.
Por último, en la fase tres, se desarrolla el plan. Aquí es donde realmente se recibe la subvención fuerte, previa justificación de los gastos. En este sentido, hay que tener mucho cuidado con la justificación de cada gasto; los técnicos de las cámaras los miran con lupa (ellos mismos tienen también auditorías muy exigentes).
En nuestra opinión, lo mejor de PIPE (que lo diferencia de prácticamente cualquier otro tipo de subvención, salvo las destinadas a I+D) es que concede ayudas para la contratación de personal propio. Es decir, que nos pagan el 70% de la masa salarial de un trabajador más o menos especializado durante unos dos años.
Lo peor: que no siempre el consultor (obligatorio) que se asigna a la empresa aporta algo de valor.
La participación en el programa se realiza a través de las cámaras de comercio de cada provincia. En cualquier caso, si antes de la inscripción tienan alguna duda sobre el funcionamiento nosotros se la podemos intentar resolver.
